Cuando hasta las viviendas de lujo empiezan a fallar: ¿qué le pasa a la construcción en el Reino Unido?
Cuando incluso viviendas de lujo presentan fallos graves, no es un error aislado: es un síntoma de baja calidad
La IA promete mucho en arquitectura y construcción, pero su adopción real sigue siendo baja

Si echamos un vistazo a lo que está pasando en nuestro sector —arquitectura, ingeniería y construcción— parece que estamos en una especie de zona intermedia entre fascinación y aplicación real.
Sí, la IA (inteligencia artificial) está en boca de todos, aparece en ponencias, webinars y presentaciones, y se supone que va a transformar cómo diseñamos, planificamos y construimos. Pero cuando vemos cómo se aplica realmente en el día a día de los proyectos, la realidad es más tibia de lo que nos gustaría.
Un estudio global entre profesionales del sector reveló algo que muchos intuimos pero pocos teníamos claro:
Eso significa que menos de uno de cada tres proyectos o empresas está realmente utilizando IA ahora mismo… a pesar de todo el ruido que hay alrededor de la tecnología.
La respuesta no es un misterio: muchas de las barreras que enfrentamos no tienen que ver con la tecnología en sí, sino con cómo trabajamos y cómo pensamos.
Muchísimas empresas todavía:
Eso nos da una pista clave: la IA no funciona donde no hay datos digitales limpios, accesibles y estructurados.
Es un poco como querer usar una excavadora sin sacar antes las vallas del acceso: sin preparar bien el terreno, no vamos a llegar muy lejos.
Una de las cosas que más se repite entre los que ya están adoptando IA con éxito es que no empezaron por la herramienta: empezaron por el problema.
No buscaban “usar IA porque está de moda”.
Buscaban resolver algo concreto:
Y una vez identificado ese dolor claro, entonces sí: la IA pasó de ser un concepto abstracto a ser una ayuda real.
En el informe se mencionan casos de uso reales que no son ciencia ficción, sino herramientas que ya cambian la rutina de equipos:
IA como asistente de documentación:
Transforma días de búsqueda entre manuales en minutos, con respuestas que realmente sirven a quien está en campo.
Asistentes de seguridad:
Herramientas de IA que consultan normas y manuales para ofrecer orientación instantánea a los equipos en obra.
Optimización de paquetes de trabajo:
Donde antes era necesario procesar un montón de variables manualmente, un modelo de IA puede sugerir soluciones en segundos.
Esto no elimina al profesional: potencia su capacidad y reduce tareas repetitivas que hoy consumen tiempo y generan errores.
La respuesta corta es: sí, pero con sentido común.
Si lo que vas a hacer es probar IA solo porque “todos lo hacen”, vas a frustrarte.
Pero si lo que necesitas es resolver un cuello de botella específico, entonces la IA puede ser una palanca poderosa.
Y la clave está no solo en las herramientas, sino en cómo preparamos nuestros datos, procesos y personas para usarlas.
La tecnología por sí sola no transforma nada.
Somos nosotros, con nuestra forma de trabajar, los que tenemos que integrar estos avances en rutinas, proyectos e incluso en cómo compartimos conocimiento dentro de los equipos.
¿Te imaginas tener toda la información de un proyecto accesible en segundos gracias a IA? ¿O que tus comandantes en obra puedan consultar normas o riesgos desde su móvil, sin perder tiempo?
Eso no está tan lejos.
Pero para llegar ahí, no basta con saber que existe AI: hay que empezar por lo que realmente quieres que haga por ti.
¿Estás aplicando ya alguna herramienta de IA en tu día a día en obra o en proyecto?