La IA en arquitectura y construcción: todos hablamos de ella… pero pocos la usamos

La IA promete mucho en arquitectura y construcción, pero su adopción real sigue siendo baja

La IA en arquitectura y construcción: todos hablamos de ella… pero pocos la usamos

Si echamos un vistazo a lo que está pasando en nuestro sector —arquitectura, ingeniería y construcción— parece que estamos en una especie de zona intermedia entre fascinación y aplicación real.

Sí, la IA (inteligencia artificial) está en boca de todos, aparece en ponencias, webinars y presentaciones, y se supone que va a transformar cómo diseñamos, planificamos y construimos. Pero cuando vemos cómo se aplica realmente en el día a día de los proyectos, la realidad es más tibia de lo que nos gustaría.

¿Qué dice la encuesta?

Un estudio global entre profesionales del sector reveló algo que muchos intuimos pero pocos teníamos claro:

  • Solo un 27 % de las personas encuestadas usan IA de forma activa en sus operaciones.
  • De ese 27 %, un 94 % planea aumentar su uso en 2026.

Eso significa que menos de uno de cada tres proyectos o empresas está realmente utilizando IA ahora mismo… a pesar de todo el ruido que hay alrededor de la tecnología.

¿Por qué vamos tan lento?

La respuesta no es un misterio: muchas de las barreras que enfrentamos no tienen que ver con la tecnología en sí, sino con cómo trabajamos y cómo pensamos.

Muchísimas empresas todavía:

  • Usan papel en la fase de diseño (52 %).
  • Continúan con planificación sobre papel (49 %).
  • Dependen de firmas físicas y aprobaciones manuales (43 %).

Eso nos da una pista clave: la IA no funciona donde no hay datos digitales limpios, accesibles y estructurados.

Es un poco como querer usar una excavadora sin sacar antes las vallas del acceso: sin preparar bien el terreno, no vamos a llegar muy lejos.

La lección más importante: empieza por el problema

Una de las cosas que más se repite entre los que ya están adoptando IA con éxito es que no empezaron por la herramienta: empezaron por el problema.

No buscaban “usar IA porque está de moda”.
Buscaban resolver algo concreto:

  • ¿Cómo encontrar información específica entre miles de páginas de manuales y documentación?
  • ¿Cómo mejorar la gestión de seguridad?
  • ¿Cómo anticiparse a desviaciones de tiempo o coste?

Y una vez identificado ese dolor claro, entonces sí: la IA pasó de ser un concepto abstracto a ser una ayuda real.

Ejemplos prácticos (sí, aplicables a tu obra)

En el informe se mencionan casos de uso reales que no son ciencia ficción, sino herramientas que ya cambian la rutina de equipos:

IA como asistente de documentación:
Transforma días de búsqueda entre manuales en minutos, con respuestas que realmente sirven a quien está en campo.
Asistentes de seguridad:
Herramientas de IA que consultan normas y manuales para ofrecer orientación instantánea a los equipos en obra.
Optimización de paquetes de trabajo:
Donde antes era necesario procesar un montón de variables manualmente, un modelo de IA puede sugerir soluciones en segundos.

Esto no elimina al profesional: potencia su capacidad y reduce tareas repetitivas que hoy consumen tiempo y generan errores.

Entonces… ¿es buena idea adoptar IA ahora mismo?

La respuesta corta es: sí, pero con sentido común.

Si lo que vas a hacer es probar IA solo porque “todos lo hacen”, vas a frustrarte.
Pero si lo que necesitas es resolver un cuello de botella específico, entonces la IA puede ser una palanca poderosa.

Y la clave está no solo en las herramientas, sino en cómo preparamos nuestros datos, procesos y personas para usarlas.

Al final del día…

La tecnología por sí sola no transforma nada.
Somos nosotros, con nuestra forma de trabajar, los que tenemos que integrar estos avances en rutinas, proyectos e incluso en cómo compartimos conocimiento dentro de los equipos.

¿Te imaginas tener toda la información de un proyecto accesible en segundos gracias a IA? ¿O que tus comandantes en obra puedan consultar normas o riesgos desde su móvil, sin perder tiempo?

Eso no está tan lejos.
Pero para llegar ahí, no basta con saber que existe AI: hay que empezar por lo que realmente quieres que haga por ti.

¿Estás aplicando ya alguna herramienta de IA en tu día a día en obra o en proyecto?